Ojalá no te hubiera conocido nunca.


Lo que más me duele de que te hayas ido, supongo que en gran parte por el bagaje que llevo detrás de mí, no es que te siguiera queriendo y siguiera teniendo esperanzas en lo nuestro, sino el hecho de que me abandonaras – sí, abandonaras, porque así es como lo sentí – en las circunstancias en que me encuentro.
No sé si será porque mi vida empezó siendo yo abandonada por las personas que supuestamente más te quieren incondicionalmente durante toda tu vida, es decir, tus progenitores, o porque yo simplemente soy así, pero una de las pocas cosas que creo que no podré perdonar en mi vida es el hecho de que me dejen tirada como lo has hecho tú; porque si de verdad te importa tanto una persona como tú me hiciste creer que yo te importaba a ti, si de verdad quieres a alguien incondicionalmente, no te vas, pase lo que pase.
No te vas, de la manera en que lo hiciste tú: de repente, sin dejar nada más.
Me has fallado como nunca nadie lo había hecho. Te has ido cuando más te necesitaba.
Sé que quizá no estabas en tu mejor momento para ayudarme, pero, créeme, sé lo que es estar mal y yo nunca le he dado a nadie la espalda y menos a alguien que se supone que me importa tanto como teóricamente yo te importaba a ti, por muy rota que yo estuviese, por mucho que la situación me sobrepasara. Y supongo que ese es el error del que nunca aprenderé, a pesar de que sea el que más he cometido: esperar que el resto de personas actúen como lo haría yo.
Ojalá nunca te hagan lo que tú me has hecho. Ojalá nunca sientas lo que me has hecho sentir. Ojalá no te hubiera conocido nunca.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un callejón sin salida.

Un dia nou, un dia més, un dia com tots els anteriors.

Tindre fills hui en dia